viernes, 4 de mayo de 2012

Artículo de opinión

El IVIA desarrolla un insecticida a modo de pintura eficaz contra el Picudo

El desarrollo de este producto llevado a cabo por el Instituto Valenciano de Investigación Agraria (IVIA) puede suponer un gran avance y puede permitir un mayor y mejor cuidado de la palmera ilicitana, ya que esta se ha visto amenazada por el picudo rojo durante bastante tiempo.
            Se trata de un insecticida que está incorporado a la pintura y que actúa como barrera protectora. Este se aplica a la palmera de forma que el insecto no puede entrar en ellas. Esta tecnología aumenta la persistencia del insecticida y es inocua al ser humano.
            Esto supone un gran avance en el cuidado de las palmeras ilicitanas. Además contribuirá a que el Palmeral de Elche siga siendo Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
            La científica Pilar Mateo, perteneciente a la Real Academia de la Ciencia de España, crea este producto que por fin ayudará a salvar la palmera ilicitana.
            Además, el edil de Parques y Jardines, Manuel Rodríguez, ha dejado claro que este tratamiento contra el picudo no tiene ningún peligro para la población, que no tendrá que ponerse mascarilla, ya que consiste en un tratamiento de pulverización, en el que el producto se mezcla con el agua y no de fumigación, en el que sale humo. Esto también es importante ya que es un producto que no afecta negativamente a la población, por lo que se puede utilizar sin ningún peligro para los habitantes.
            La palmera se cotiza muy bien en el mercado español y también en las exportaciones clandestinas. Esto supondría también un alivio para la industria datilera que no tendrá por qué temer más por las palmeras.
En el Palmeral de Elche el principal tipo de palmera que se encuentra es la Phoenix dactylifera. Esta especie es una de las más notables del género Phoenix, que cuenta con otras quince, distribuidas desde Canarias, pasando por el norte de África y el Sur de Asia, hasta el Extremo Oriente. Es un tipo de palmera que tampoco interesa que se pierda. Así que este insecticida contribuirá a que esto no suceda y a su mantenimiento.
Entre las palmeras canarias también se encuentra la Phoenix canariensis, que es la palmera endémica del archipiélago que le da nombre. Se trata de una palmera que se caracteriza por ser una especie muy longeva, que puede alcanzar hasta dos y tres siglos de vida. Los ejemplares adultos más imponentes llegan a los 30 metros de altura. Esta es una palmera por la que el picudo rojo siente especial predilección, además de los casos que se han constatado de palmeras whasingtonias y datileras. Por otra parte, la palmera Phoenix dactylifera es una palmera dioica de tronco único o ramificado en su base, de 20 metros de altura y 30 a 40 cm de anchura.
Debido a la gran industria de dátiles que existe con las palmeras y a la conservación del Palmeral, Elche desarrolla este invento para contribuir al mantenimiento de sus palmeras. No interesa que se pierdan especies y mucho menos llegar a un número alto de pérdidas de palmera. Esto será un gran avance y esperemos que pasen rápidos los dos años que exigen los trámites burocráticos para poder aplicar este insecticida y para que así las palmeras ilicitanas se sigan conservando.
Las palmeras son importantes, además de por la industria datilera, por su imagen en Elche. Su gran Palmeral tiene que conservarse y para esto los ilicitanos se han mostrado preocupados y han buscado una solución con este insecticida. Esperemos que esta sea la correcta.
Esto es un gran invento y supondrá una gran solución para salvar a las palmeras. Según se aplica el producto el insecto puede estar alrededor de cinco minutos en la zona rociada por el insecticida. Tras este transcurso de tiempo, el insecto acaba muriendo. Gracias a esta invención de la científica Pilar Mateo disminuirá el número de palmeras ilicitanas afectadas por el picudo, y contribuirá a que Elche no pierda especies en su palmeral.
Un invento que, sin lugar a dudas, destacará en el cuidado y mantenimiento de las palmeras en general, y no sólo en la ciudad ilicitana, sino también en otras zonas afectadas por los estragos que causa este insecto. Además se prevé que se tratarán un total de 70000 palmeras en Elche. Esperemos que este insecticida de la científica Pilar Mateo no sea un fraude y consiga acabar con los problemas y preocupaciones que ha podido ocasionar a todos el picudo rojo, y sobre todo a los palmereros ilicitanos.
 

"Deseo el triunfo de este proyecto en el que nos hayamos inmersos"


El profesor colabora en este trabajo y trata de desarrollar
robots para mejorar las operaciones laparoscópicas


Varias universidades colaboran
con la Universidad de Málaga en
la creación de un robot para
poder realizar operaciones laparoscópicas.
Entre ellas destacan
la Universidad de Valladolid y la
Universidad Miguel Hernández
de Elche.
Consistirá en la creación de un
robot de un tamaño inferior a una
pastilla de jabón de los hoteles
que podrá ser utilizado en menos
de cuatro años en operaciones
quirúrgicas que se lleven a cabo
mediante laparoscopia y que
facilitará la labor de los cirujanos
en el quirófano y la mejor recuperación
de los pacientes.
José María Sabater, profesor de
la Universidad Miguel
Hernández de Elche perteneciente
al Departamento de Ingeniería
de sistemas y Automática y colaborador
de este proyecto, destaca
la importancia de esta creación.
P. ¿Se ha recibido alguna subvención
de una entidad para
poder llevar a cabo la creación de
este robot?¿Con qué fondos
cuenta?
R. Esto es un proyecto de plan
nacional, en el cual hay en colaboración
tres universidades,
entre ellas la de Málaga, la de
Valladolid y la Miguel
Hernández, y tendrá subvención
del Ministerio durante tres años.
P. Esto puede suponer un gran
avance en la cirugía, ¿qué ventajas
puede aportar esto para las
operaciones?
R. Todo lo que se está investigando
actualmente en cirugía
robótica está destinado hacia el


“El paso de la cirugía
robótica a la sanidad
en quirófano es algo
largo y tedioso y hay
que tener cuidado”


tratamiento de los tejidos malignos
y se intenta minimizar el
daño a los tejidos sanos. Con lo
cual la meta que tenemos con
este tipo de tecnologías es intentar
hacer el mínimo daño a los
tejidos sanos. Esto puede suponer
varias ventajas como una más
rápida recuperación dado que te
han dañado menos y estar menos
tiempo en el hospital, además de
una mayor presición en la operación
quirúrgica.
P. Ustedes colaboran con la
Universidad de Málaga, como
usted ya ha dicho, para este trabajo,
y además también colabora la
Universidad de Valladolid. ¿De
qué parte se ocupa cada universidad
en la creación de este robot?
R. El proyecto realmente consiste
en pequeños robots colaborativos
que en vez de diseñar un gran
robot que haga múltiples cosas lo
que se está haciendo son robots
pequeños que hagan muy poquita
cosa y que trabajen juntos.
Entonces, Málaga está diseñando
un pequeño robot cámara que se
inserta dentro del abdomen y simplemente
porta una cámara y la
coloca en su lugar correspondiente.
Hay otro que está diseñando un
robot iluminación que lo que hace
es que dentro del abdomen, como
la iluminación es obviamente artificial,
se ubica bien para que la
visibilidad que tenga el cirujano
sea buena. Otro será el robot
pinza. Cada universidad está trabajando
en el desarrollo de cada
uno de estos pequeños robots. La
parte de la Miguel Hernández es
la integración de todos estos en un
único sistema para dotarles de
inteligencia suficiente para que
trabajen juntos.
P. ¿Tienen en mente llevar a cabo
otra creación de herramientas
avanzadas que sirvan para la cirugía?
R. Sí, se trata del desarrollo de
herramientas mejores de las que
disponemos actualmente para que
los cirujanos mismos vayan realizando
las operaciones. O sea que
sí, no solo estamos trabajando en
ese proyecto, sino que tenemos
otro tipo de robots en mente para
la cirugía.
P. ¿Es este un trabajo pionero en


“En el futuro los
robots nos
ofrecererán varias
ventajas y avances en
la cirugía”


España?
R. Pues sí, en España no conocemos
ningún grupo que trabaje en
cirugía robótica con esta tecnología.
P. En algunos hospitales españoles,
como el Hospital Juan
Negrín, en Las Palmas de Gran
Canaria, el uso de robots es algo
habitual incluso para el servicio
de las comidas, ¿qué supone esto
para el ámbito sociosanitario?
R. Bueno está el robot asistencial
que te puede servir las comidas o
interactuar con pacientes incluso
a nivel de entretenimiento para
dotar de una mayor calidad a la
estancia en el hospital. Es un tipo
de robot diferente del quirúrgico
del que estamos hablando.
Existen varias diferencias y ventajas
entre ellos. Por una parte, el
quirúrgico está en una etapa de
inicio a nivel mundial y, sin
embargo, van a ser igual que otras
tecnologías como los aviones u
otros, que van a acabar siendo
como él porque una vez el cirujano
ha superado el aprendizaje
para usar esos robots puede realizar
contraoperaciones de forma
distinta a las que las realiza
actualmente, con lo cual ya sólo
eso es una ventaja sustancial.
Luego, por otra parte, los robots
asistenciales se van a convertir en
más habituales en el hospital y a
nivel doméstico.